El Camino a la Salvación según Romanos

27 06 2007

La Epístola a los Romanos es quizás el libro más importante y más hermoso del Nuevo Testamento, no solo por la manera en que el apóstol expresa el amor por Cristo, sino tambien por la profundidad de la doctrina que ahí se enseña.

Martín Lutero dijo: “Entonces, parece que San Pablo, al escribir esta epístola, quizo componer un resumen de toda la doctrina Cristiana y evangélica que además sería una introducción a todo el Antiguo Testamento. Sin duda, quienquiera que lleve ésta epístola en su corazón posee la luz y el poder del Antiguo Testamento. Por lo tanto todos y cada uno de los cristianos deben hacer de esta epístola un objeto habitual y constante de estudio. Que Dios nos provea su gracia para poder hacerlo. Amén.” Prefacio a la Epístola a los Romanos de 1545.La manera en que se desarrolla la doctrina de nuestra salvación en esta epístola es impresionante, y como dijo Lutero, debe ser nuestro deseo conocer a fondo la doctrina que Dios nos revela en ella. Este es, entonces, el camino a la salvación según Romanos:

Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa.Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido.” Romanos 1: 20-21por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios” Romanos 3: 23

Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.” Romanos 5: 8

Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.” Romanos 6: 23

que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.” Romanos 10: 9-10

porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.” Romanos 10: 13

Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén.” Romanos 11: 36

Lo que podemos ver en estos pasajes es esto:1. Dios es el creador de todas las cosas, y todo lo hizo para que su gloria fuese manifiesta a todos. A pesar de que podemos ver en la creación todo su poder y toda su deidad, la raza humana decidió irse tras sus propios deseos y no glorificar al Creador, mas adorar a la creación.

2. Ese es el pecado de todos los hombres, y por ello estamos destituidos de la gloria de Dios.

3. Pero Dios para que su gloria fuese manifiesta, por la promesa que hizo de salvarnos, envió a Su Hijo Jesús, para que muriera por nosotros, y que debido a su perfecta obediencia y su perfecto amor para el Padre, nos demostró que nosotros somos incapaces de hacer lo mismo y Dios nos imputó esa justicia a nosotros.

4. Dios entonces nos imputa la justicia de Cristo, debido a que si Dios nos juzga por nuestras propias acciones, TODOS seríamos condenados al infierno.

5. Pero además Dios nos da a Su Espíritu Santo para que podamos someternos a Cristo y llamarlo nuestro Señor, y por ello somos salvos.

6. Todo esto con el fin de que la gloria de Dios sea manifestada, en que solamente por Su mano podía haber salvación para los hombres.

Cuando comprendemos esto, lo único que podemos decir es:

!!Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! !!Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos!” Romanos 11: 33





Matrimonio: El Divorcio

26 06 2007

Esta es la última entrada de esta serie con respecto al tema del matrimonio. Volviendo un poco atrás, recordaremos que analizamos que Dios fue el que formó el matrimonio con un propósito. Dios junto a Adán y a Eva, con roles específicos dentro del matrimonio, con el fin de que desde un principio se viera reflejado Cristo y su relación con Su Iglesia. Vimos como en el matrimonio, el hombre asume un rol, el cual es otorgado por Dios, en el que es la cabeza del hogar, con una responsabilidad muy grande, y por el cual Dios mismo lo va a llamar a cuentas el día del juicio. Este rol además incluye el amar a su esposa, esa mujer que Dios le dio para que la amara, y hacerlo de la misma manera en que Cristo ama a Su Iglesia. Y or lo que vemos en la Biblia, Cristo dio su vida por la iglesia. Ese es el amor que debe tener un esposo por la esposa que Dios le dio. Por otro lado, la mujer tiene un rol de sumisión, aprendiendo de la sumisión que Cristo asume con el Padre. Cristo vino a la tierra a cumplir con la voluntad del Padre (Lucas 22: 42). Así mismo la mujer debe someterse a su marido, porque ese es el rol que Dios le dio a su mujer. Pero también hablamos que esa sumisión debe darse únicamente a un marido que es temeroso de Dios; a un marido que la ama como Cristo amó a su iglesia. Estos roles, como analizamos, son dados por Dios para nuestra santificación, y para eso pudimos leer como a Eva, Dios le dice en Génesis 3: 16:

A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti.

Cuando analizamos cuidadosamente este pasaje, vemos algo muy importante, que nos queda más claro cuando vamos unos versos más atrás en Génesis 3: 2-6. Eva fue la que fue tentada por el diablo. Fue Eva la que dio del fruto a Adán. Fue por Eva que Adán pecó. No estoy diciendo que Adán no es culpable, ya que él mismo desobedeció con varios mandamientos de Dios, es decir, estar con su mujer siempre como esposo y luego comer del fruto. El pasaje de Génesis 3: 16 lo entendemos mejor si cambiamos una palabra, veamos:

A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, mas él se enseñoreará de ti.

La palabra que cambiamos, en hebreo puede significar y ó mas/pero. Si hacemos ese cambio, podemos ver más claramente que Dios le dice a la mujer que el deseo de ésta será gobernar a su marido, pero Dios pondrá al hombre a gobernar a su esposa. Porqué Dios hace esto? Miles de conclusiones podríamos sacar, pero mejor nos quedamos con el hecho de que Dios puso al hombre como cabeza del matrimonio, a pesar de que la mujer deseara estar sobre el marido. Dios entonces nos provee de roles específicos a cada uno de los miembros de la pareja, de acuerdo a su infinita sabiduría, y con el único fin de que Cristo sea representado fielmente. Y esto es clave para lo que vamos a discutir en esta entrada. Hoy vamos a analizar el pasaje que encontramos en Marcos 10. En este capítulo, podemos encontrar a unos fariseos que se acercan a Cristo, quien anda con sus discípulos. Los fariseos piensan tentarle, para ver en que pueden encontrar en error a Cristo para matarle. Los fariseos se acercan a Cristo con una pregunta muy interesante. Leamos:

Y se acercaron los fariseos y le preguntaron, para tentarle, si era lícito al marido repudiar a su mujer. El respondiendo, les dijo: Que os mandó Moisés? Ellos dijeron: Moisés permitió dar carta de divorcio, y repudiarla. Y respondiendo Jesús, les dijo: Por la dureza de vuestro corazón os escribió este mandamiento; pero al principio de la creación, varón y hembra los hizo Dios. Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne; así que no son ya más dos, sino uno.” Marcos 10: 2-8

Los fariseos se acercan a Jesús pensando que pueden engañarle para que diga que es lícito para el marido repudiar a su esposa. Cristo, como vemos en el verso 3 les pregunta acerca de lo que escribió Moisés en Deuteronomio 24: 1-4. Pero Cristo va más allá, y les explica algo que Moisés también escribió en Génesis, acerca de lo que dijo Adán, en Génesis 2: 24. Jesús los regaña y les hace ver que lo que escribió Moisés en Deuteronomio se debió al pecado que había en el corazón del hombre y la mujer. Es decir, Dios dio el mandamiento del divorcio en respuesta al corazón malvado del hombre, que en su pecado repudiaba a su mujer, y la dejaba por otra. Pero Jesús continúa la respuesta con lo que dijo Adán, y que fue redactado por la mano de Moisés en Génesis 2: 24: “Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne. Cristo, entonces, les deja ver que el mandato de Dios sigue en pie. El hombre se unirá a su mujer; esa mujer que Dios le dio, para ser una sola carne y no separarse jamás. Cómo sabemos esto, por lo que Jesús dice en el verso 9:

Por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.” Marcos 10: 9

Creen ustedes que este verso en poderoso? Debe temblar el hombre que piensa que puede separarse de su mujer, pues Dios fue quien unió al esposo con su esposa, y por lo tanto NINGUN hombre está en el derecho de romper ese vínculo. Debe temblar el hombre que promulga el divorcio? Debe temblar el hombre que se jacta en el divorcio? La respuesta es un rotundo sí.

y se sabe que es hombre y que no puede contender con Aquel que es más poderoso que él.” Eclesiástes 6: 10 Todos los habitantes de la tierra son considerados como nada; y El hace según su voluntad en el ejército del cielo, y en los habitantes de la tierra, y no hay quien detenga su mano, y le diga: Qué haces?” Daniel 4: 35

Nadie os engañe con palabras vanas, porque por estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia.” Efesios 5: 6

La Biblia es clara de que aquellos que desobedecen las ordenanzas de Dios serán castigados. Por ello todos aquellos que han dejado a su esposa o a su marido, deben arrepentirse de todo corazón, ya que de lo contrario la ira de Dios está puesta sobre esas personas. Pero veamos que más le dice Jesús a sus apóstoles luego de dejar a los fariseos e irse a la casa a estar a solas con sus discípulos:

En casa volvieron los discípulos a preguntarle lo mismo, y les dijo: Cualquiera que repudia a su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra ella; y si la mujer repudia a su marido y se casa con otro, comete adulterio.” Marcos 10: 10-12

Por lo que vemos en este pasaje, aún los discípulos no entendían lo que Jesús le había respondido a los fariseos. Pero entonces Jesús les responde claramente: Aquel que deje a su esposa y se case con otra comete adulterio y eso es pecado, lo mismo para la mujer (parafrase personal). Claramente Jesús les enseña a los discípulos y a nosotros también que aquel que se divorcia comete pecado contra Dios. Pero en que se basa ese pecado? Creo que se basa en dos preceptos muy importantes. Primero, es una orden de Dios que el hombre se una a la mujer que El le dio y sean una sola carne para toda la vida (Génesis 2: 24). Nadie puede separar lo que Dios unió. Es importante ver que la mano de Dios se mueve en la vida de cada uno de nosotros, a pesar de que no veamos claramente la voluntad de Dios en nuestras vidas. Dios nos hizo con sus propias manos. Él nos conoce mejor que nosotros mismos. Él entonces, nos da una vida específica. Todo lo que ocurre en nuestras vidas es por la voluntad de Dios (Mateo 10: 29). Ppor lo tanto, Dios nos da una esposa, para que seamos con ella una sola carne. Y si Dios nos unió, que derecho tiene el hombre de separarlo? Segundo, y creo de igual relevancia, es que debido a que Dios creó el matrimonio para que representaramos la unión entre Cristo y Su Iglesia, entonces con el divorcio ensuciamos esa representación. Porqué? Porque Cristo murió por nosotros; dio su vida por aquellos quienes le entregó su Padre en su mano; por aquellos que nunca podrán ser arrebatados de su mano (Juan 10: 27-29; 6: 39). Es pecado separarse de la persona que Dios le puso como esposo(a) a una persona, ya que Cristo NUNCA repudia a Su Iglesia. Es pecado, porque Cristo NUNCA abandona a Su Iglesia. Es pecado porque Cristo NUNCA le es infiel a Su Iglesia. Cristo dice:

Todo lo que mi Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, NO le echo fuera.” Juan 6: 37

El que come de mi carne y bebe mi sangre, en mí PERMANECE, y yo en él. Juan 6: 56Si fuésemos infieles, Él permanece fiel; Él no puede negarse a sí mismo. 2 Timoteo 2: 13

Esa es la promesa de Cristo para Su Iglesia: Sernos fiel hasta su segunda venida, cuando seremos resucitados y transformados y glorificados, con el propósito de entrar en el cielo y alabar y glorificar a Dios por toda la eternidad ( Juan 17: 3). Entonces, pueden ver la seriedad con la que debemos ver y entender el divorcio. Si nos divorciamos, quiere decir que desechamos las ordenes de Cristo, y el que le ama, sigue sus mandamientos (Juan 14: 15). Esa es la seriedad del divorcio: Ensuciar aquello que Dios creó para representar a Cristo y su amor por la Iglesia.De nuevo, aquellos que no se han arrepentido, deben pedirle a Dios que les regale el don del arrepentimiento por su pecado (Hechos 11:8; Romanos 2: 4; 2 Corintios 7: 9-10), pero sabiendo siempre que Cristo murió por nuestros pecados, para que fuesemos salvos a través de Él. Él nunca nos abandonará, si en realidad le hacemos el Señor de nuestra vida. Amén.





Matrimonio: No es para todos?

21 06 2007

Esta es la última entrada de la serie acerca del matrimonio. Creo que hemos analizado un poco ciertas cosas que Dios nos dice acerca del mismo en la Biblia. Quiero, en esta entrada, analizar un poco una de las enseñanzas del Espíritu Santo a través de Pablo, en la epístola a los Corintios:

Quisiera más bien que todos los hombres fuesen como yo; pero cada uno tiene su propio don de Dios, uno a la verdad de un modo, y otro de otro.” 1 Corintios 7: 7

Hay múltiples pasajes en la mano de Pablo, que pareciera que es mejor estar soltero que estar casado. El verso anterior es uno de ellos, pero en la misma espístola, podemos encontrar otros versos como en 1 Corintios 7: 39-40. Qué es entonces lo que se nos quiere enseñar en estos versos? Recordemos que la Biblia es la palabra de Dios; es la revelación de lo que Dios quiere que sepamos acerca de Él. Sabiendo esto, podemos entender que el Señor es soberano por sobre todas las cosas; que Su voluntad es inquebrantable y que esa voluntad ha formulado un plan para Su creación, el cual nada ni nadie puede cambiar. Para entender eso, veamos primero lo que nos dice la Palabra en Romanos:

O no tiene potestad el alfarero sobre el barro, para hacer de la misma masa un vaso para honra y otro para deshonra?” Romanos 9: 21 De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada…” Romanos 12: 6

El análisis de estos pasajes es importante porque nos hacen ver dos cosas muy importantes que tienen que ver con lo que se nos dice en 1 Corintios 7: 7. El primer pasaje sale de uno de los capítulos más importantes del Nuevo Testamento y que tiene que ver con la elección, pero con el pasaje de Romanos 9: 21 podemos entender la soberanía de Dios. Cuando comprendemos que Dios es soberano, y que Él hace con su creación como le place, podemos entender el pasaje de Romanos 12: 6 ó 1 Corintios 12: 4- 11. Un ejemplo: Si yo soy poseedor de 1000 dólares, los cuales quiero entregar a los pobres; porqué no puedo dividirlos como a mi me place? Pues es lo mismo con Dios. El Señor distribuye sus dones, sus talentos, etc, como a Él le place, con su infinita sabiduría. Entonces, el matrimonio no es para todos. Dios, como el creador, amo y señor de todas las cosas, ha repartido a unos el don de matrimonio, y a otros el don de la soltería. Ahora, veamos con que fin Dios da a alguien el don de la soltería:

Quisiera, pues, que estuvieseis sin congoja. El soltero tiene cuidado de las cosas del Señor, de como agradar al Señor; pero el casado tiene cuidado de las cosas del mundo, de como agradar a su mujer. Hay asimismo diferencia entre la casada y la doncella. La doncella tiene cuidado de las cosas del Señor, para ser santa así en cuerpo como en espíritu; pero la casada tiene cuidado de las cosas del mundo, de cómo agradar a su marido.” 1 Corintios 7: 32-34

Los solteros y solteras tienen ese don de Dios para el único fin que es servir a Dios con toda su mente, toda su alma y todo su cuerpo. Este pasaje no enseña que es malo estar casado, sino que Dios santifica a sus hijos de diferentes maneras. A unos nos santifica a través del matrimonio, pero a otros los santifica a través de la soltería. El don de la soltería tiene que ver con mantenerse puros para Dios, tanto hombres como mujeres. El don de la soltería tiene que ver con no distraerse con las cosas del mundo. Tiene que ver con mantener los ojos fijos día y noche en Aquel que es Soberano por sobre todo el universo. La soltería es un regalo de Dios que le es ofrecido a aquellos quienes Dios hizo especialmente para que le adorasen cada segundo de sus vidas. El matrimonio, esntonces, no es para todos. Pero para los solteros, la mejor recompensa es saber con todo su corazón que pueden amar a Dios, y obedecer sus mandamientos sin ninguna restricción. Esa es la recompensa para aquellos a quienes Dios escogió para que fuesen solteros. Aprovechen entonces todos los solteros con el regalo que les fue dado por Dios. Amén.





Matrimonio: El pecado entró en la escena!

20 06 2007

Esta entrada quizá debió ir al inicio de esta serie, pero como está organizada la Biblia, lo vamos a hacer de esta manera, es decir, Dios primero nos dice en la Biblia que Él es eterno, creó el mundo, nos dijo que era nuestro para disfrutar, nos dio su mandamiento y luego el hombre cayó ante el pecado. De ahí que creo que esta es la mejor forma de analizar el tema del matrimonio.En esta entrada vamos a continuar desarrollando lo que ocurrió en el matrimonio cuando entró el pecado en el mundo. Como pudimos leer en la entrada anterior, los problemas iniciaron cuando Eva y Adán se encontraban apartados el uno del otro (Génesis 3: 1-6). Satanás aprovechó el hecho de que Eva se encontraba sola para tentarla. Eva toma del fruto prohibido y luego se lo da a su marido, quien prefiere el consejo de su mujer antes de las ordenes de Dios.

Como leemos en el siguiente pasaje, Dios viene en busca de Adán para pedirle cuentas por la ransgresión que cometieron y por ese pecado maldice a ambos y a toda la creación. Pero qué sucede después de ese momento? Si continuamos leyendo la Biblia, vemos como aquello que fue instituído por Dios como algo bello, fue corrompido por el pecado del hombre. La familia se vé enfrentada al pecado, y no mucho después de ese pasaje, leemos en Génesis 4, como un hermano termina matando a su hermano gemelo, sin tener el más mínimo respeto por sus padres y mucho menos por Dios.

En Génesis 6 vemos como la maldad de los hombres crecía insesantemente, hasta el punto que Dios decide limpiar la tierra, y viene la historia del diluvio. Pero cuanto más leemos, más podemos ver que el matrimonio, base de la familia instituída por Dios, se va degenerando por el pecado de los hombres. Vemos como Sodoma y Gomorra son destruídas por las perversiones sexuales, hasta el punto que en Exodo 20, Dios les tiene que dar a los hombres su Ley, para que el pueblo escogido por Dios sea purificado de ese pecado. Dios le dice a Moisés:

No cometerás adulterio…no codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo” Éxodo 20: 14, 17

odemos entender de estas leyes que el ser humano está tan corrupto que llega hasta el punto de violar la santidad del matrimonio, para satisfacer todo designio de los pensamientos de su corazón (Génesis 6: 5). LLegamos al punto de que se comete adulterio, ya sean los maridos ó las esposas. Entonces aquello que Dios creó perfecto, se vio pervertido por el hombre. Pero lo que el hombre pensó para mal, Dios lo hizo para bien (Génesis 50: 20). Dios sacrificaría Su Hijo para que fuera el esposo de su Iglesia, y a través de Él, cada matrimonio de sus hijos, sería santificado.Múltiples historias hay en la Biblia de adulterio, poligamia, fornicación, etc. Dios hizo al hombre para una mujer, y la mujer para un hombre (Génesis 2: 18). La poligamia nació del corazón pecaminoso de los hombres. Está descrita en la Biblia, simplemente porque Dios quiere que veamos lo que hace el pecado, pero no está descrita porque Dios lo hubiera así querido. Vemos casos como Abraham, Sansón, David, Salomón, quienes tenían más de una mujer. Después vemos como Judá fornica con Tamar, su nuera (Génesis 38: 12-23). En fin, muchas más hstorias se encuentran en la Biblia que nos representan lo que causó el pecado al seno del matrimonio.

A partir de ese pecado vienen los divorcios (Deuteronomio 24: 1-2), resultado del irrespeto que hay entre marido y esposa, que muchas veces lleva al adulterio, fornicación, etc, y lo cual deja marcas profundas no solo en los padres, sino en los hijos de ese matrimonio, hasta el punto que vemos muchas de las cosas que existen hoy en día en las familias.

Lo importante es saber que sin Dios como el centro de nuestros matrimonios, como el eje en el que se basan las familias, estamos perdidos, y vamos hacia la destrucción progresiva del matrimonio y de las familias. Porqué vemos hoy en día que los seres humanos aceptan los matrimonios entre personas del mismo sexo, aceptan uniones temporales entre personas, infidelidades, etc, sino por el hecho de que no tienen a Dios en sus vidas, y están muertos en el pecado? No quiero que crean que nosotros debemos sentirnos superiores a esas personas, porque al igual que ellas nosotros estábamos muertos en nuestros pecados, y si no fuera por la gracia y la misericordia de Dios, a través de la cual nos abrió los ojos para que pudieramos creer en Su Hijo Jesús, y con Él nos dio vida eterna y nos regaló a Su Espíritu Santo para que nos santificara a cada uno de nosotros, nosotros estaríamos igual que muchos. Por ello cada día doy gracias a Dios por Su Misericordia hacia mí, un pecador, un transgresor de Su Ley, que no merecía más que el infierno por mi pecado, y oro por todos aquellos matrimonios que se encuentren en problemas, para que Dios tenga misericordia de ellos también. Amén.





Matrimonio: Criando Hijos como Discípulos de Dios

19 06 2007

Como hemos venida analizando en las entradas previas, el matrimonio fue diseñado por Dios, para mostrarnos a Cristo en medio de él; santificarnos a través de él; envolver nuestras almas con placer, y como veremos en esta entrada, el matrimonio fue diseñado por Dios para criar hijos.Estos hijos no debemos verlos como simples seres humanos, sino que debemos verlos como lo que deberían ser: ADORADORES DE DIOS. Nuestros hijos, como regalo de Dios, no nos pertenecen. Nuestros hijos le pertenecen a Aquel que nos los dio; a Aquel que les dio el aliento de vida; al único y soberano Dios Todopoderoso.

Entonces, si podemos entender esto, podremos darnos cuenta que Dios nos da a nuestros hijos con el único propósito de que sean suyos y que le vean como lo que es: “No has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance.” Isaías 40: 28.

Nuestros hijos deben ser criados para que crezcan en la única sabiduría que les traerá la salvación de sus almas: el temor a Dios (Proverbios 1: 7). Deben ser criados sabiendo que a pesar de que son pecadores (Romanos 3: 9-12; Romanos 3: 23), Dios dio a su hijo por nuestros pecados (Juan 3: 16). El poder enseñarles esta doctrina a nuestros hijos hará que ellos, si es la voluntad de nuestro Dios, caigan a sus pies dando gracias por su misericordia.

Pero para no salirnos del tema que vamos a analizar, leamos lo que nos dice Dios en Efesios 6:

Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo. Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra. Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.” Efesios 6: 1-4

Este pasaje tiene varias cosas para enseñarnos a los padres y a los que somos hijos. Lo primero que hace el apóstol, es exhortar a los hijos para que obedezcan a sus padres, les ordena honrarlos, ya que este es uno de las leyes dadas por Dios, y que al hacer esto, sepan que sus vidas serán prosperadas en Cristo. Pero como esta entrada trata acerca del trabajo de los padres, vamos a analizar sobre todo el versículo 4. Lo primero que vemos es que en el versículo 1 dice “padres“, en griego es la palabra γονεῦσιν (goneuV), que quiere decir padre y madre (parientes); pero en el versículo 4, utiliza la palabra πατέρες (pathr), que significa padre (masculino). Entonces, por un lado llama a los hijos a obedecer a su padre y a su madre, pero por otro lado llama al padre a no provocar en ira a sus hijos. Porqué razón sólo a los hombres?

Es fácil entender esto si leemos el capítulo anterior, y más específicamente uno de los versículos que leímos en las entradas previas. En Efesios 5: 23 leemos lo siguiente: “porque el marido es cabeza de la mujer…“Es decir, el hombre es la cabeza del hogar, y como cabeza del hogar es el responsable de las acciones que se den en el mismo, por parte de todos y cada uno de sus miembros. Si a ningún hombre se le abren los ojos con temor por la gran responsabilidad que nos fue otorgada por Dios mismo, es un necio.

Dónde podemos encontrar el pasaje más claro en la Biblia de la responsabilidad que tienen los hombres como cabezas de sus hogares? Vayamos a Génesis 3: 7-9:

Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales. Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto. Mas Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: Dónde estás tú?

A pesar de que la mujer fue la que fue incitada a pecar; a pesar de que fue la mujer la que le dijo a Adán que comiera del fruto prohibido, Dios buscó a Adán para pedirle cuentas por lo que había sucedido. La Biblia es clara en cuanto a la responsabilidad otorgada por Dios mismo a los hombres como cabezas de sus hogares. A pesar de que su esposa peque, o sus hijos, Dios además de pedirle cuentas a cada uno de ellos por sus pecados, pide cuentas al hombre debido al rol que le fue encomendado por Dios.Debemos entonces tomar este rol con mucho cuidado, ya que nuestra responsabilidad es muy grande. Cuál es esta responsabilidad? Que nustro hogar esté lleno de agradecimiento y alabanza para Dios, nuestro Salvador. Los padres debemos velar porque nuestra familia esté llena siempre de agradecimiento a Dios por su inmensa misericordia con nosotros.

Cómo debemos los padres educar a nuestros hijos? Porqué dice el apóstol: “no provoquéis a ira a vuestros hijos” (verso 4)? Primero, debemos educar a nuestros hijos con amor. Debemos amar a nuestros hijos así como Dios nos amó a nosotros y entregó a su Hijo para que fuera azotado, escupido, abofeteado y crucificado, por todos nuestras iniquidades. Debemos amar a nuestros hijos porque Dios nos amó primero (1 Juan 4: 19). Segundo, debemos educar a nuestros hijos inculcando disciplina, y con amor quitar poco a poco su rebeldía:

La vara y la corrección dan sabiduría; mas el muchacho consentido avergonzará a su madre” Proverbios 29: 15La necedad está ligada al corazón del muchacho; mas la vara de la corrección la alejará de él.” Proverbios 22: 13

No rehúses corregir al muchacho; porque si lo castigas con vara, no morirá. Lo castigarás con vara y librarás su alma del Seol.” Proverbios 23: 13-14

El que detiene el castigo, a su hijo aborrece; mas el que lo ama, desde temprano lo corrige” Proverbios 13: 24

Entonces, es clara la Biblia que el demostrar amor hacia nuestros hijos, es corregirlos desde tempranos, para que no se pierdan. Tercero, volvemos de nuesvo a la pregunta: Porqué no provocarlos a ira? Quiere decir que no debemos corregirlos? Es una contradicción? A esto respondemos: No. La Biblia No se contradice. Sencillamente el Espíritu Santo, nos está diciendo a través de Pablo que el corazón del hombre y en especial del niño y adolescente está lleno de rebeldía (vayan a una guardería o recuerden sus años de juventud). Esta rebeldía, sencillamente es contra toda figura de autoridad. Desde temprana edad nuestros hijos nos dicen: “Quiero esto ó quiero aquello” y cuando no lo obtienen, se enojan. Pero no es esto de lo que habla Pablo. Pablo no está hablando de no provocar a ira a nuestros hijos no disciplinándolos. Es decir, Pablo no dice que no debemos corregir a nuestros hijos para que no se enojen con nosotros. Pablo está hablando acerca de que con nuestras acciones personales no enojemos a nuestros hijos. Cómo? Veamos un ejemplo: muchos de nosotros vienen de hogares cuyos padres (masculino) vienen trayendo una carga de sus antepasados, de odio, resentimiento, falta de amor, etc. Pablo nos insta a que nosotros, como padres y jefes de hogar, rompamos con esas cargas. Nos insta a dejarlas abandonadas, y entregárselas a Cristo, quien murió por todas nuestras aflicciones. El apóstol nos ordena hacer a un lado nuestro odio y resentimiento y no hacer lo mismo que hicieron con nosotros nuestros padres (masculino). Sólo así podremos no provocar a ira a nuestros hijos, y aprovechar el tiempo que perdíamos de nuestra vida lamentándonos por el pasado, alimentando nuestra relación con nuestros hijos, enseñándoles acerca de Cristo y lo que hizo por nosotros; enseñándoles lo valioso del temor a Dios y lo valioso del amor familiar, como representación del amor de Cristo por su Iglesia.Esto es de suma importancia por lo que leemos en la segunda parte de Efesios 6: 4:

…criadlos en disciplina y amonestación del Señor.

En griego la palabra amonestación es νουθεσίᾳ (nouthesia), que quiere decir instrucción. Es decir, la Palabra de Dios nos está ordenando que no solo debemos criar a nuestros hijos con disciplina, pero además instruyéndolos en el Señor. Y que quiere decir esto? Que como nos dijo el Señor antes de su ascención: “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones…” Mateo 28: 19; y para hacer esto debemos comenzar en nuestros hogares. Nuestra familia, esposa e hijos, deben de saber el evangelio. Deben saber las buenas nuevas dadas por Dios para nosotros los pecadores. Nuestros hijos deben saber que debido al hecho de que todos nosotros caímos en pecado, Dios eligió a Su hijo desde antes de la fundación del mundo para que muriera en la cruz por todos nuestros pecados. Debemos enseñarles a nuestros hijos que fue la perfección de Cristo, su perfecta obediencia, su perfecto amor, su perfecta sumisión al Padre, lo que hizo que Dios nos imputara su justicia. El primer Adán nos imputó el pecado, como cabeza federal de la raza humana, pero el segundo Adán, ese es Cristo, nos imputó su justicia (1 Corintios 15: 22). Y no solo eso, sino que deben saber que para cumplir con Su promesa, Dios nos regaló a Su Espíritu Santo, para que a través de Él, podamos caminar y hacer las buenas obras que Dios creó para nosotros (Efesios 2: 10), hasta la segunda venida de Cristo Jesús, cuando seremos levantados en gloria (1 Corintios 15: 52). Esa el la única verdad que podrá dar alivio y libertad a nuestra alma, y esa es la verdad que debemos enseñar a nuestros hijos.Entonces, qué deben saber nuestros hijos? Qué es lo que debemos instruirles del Señor? Que Cristo Jesús es Dios (Juan 1: 1) y que solamente a través de Cristo podemos ser salvos (Juan 14: 6). Fuera de Cristo lo único que existe es la eterna condenación.

Solamente criando a nuestros hijos de esa manera, podremos hacer un buen trabajo criando hijos para que sean lo que Dios quiere que sean: ADORADORES DE DIOS. Amén.





Matrimonio: Dios creó el sexo!

14 06 2007

Continuamos ahora, después de analizar algunas de las enseñanzas que Dios nos da en la Biblia acerca del matrimonio, con el sexo como otra de las manifestaciones de la voluntad de Dios. Así como Dios ordenó el matrimonio, como una manera de que todos los hombres pudieran ver representado a Cristo y su relación con la Iglesia. Como hemos dicho antes, Dios lo creó todo para que fuera Él glorificado en todo (1 Cor. 10: 31).Al igual que con el matrimonio, muchos de nosotros creemos que el sexo fue creado por Dios para la procreación. Pero la Biblia nos da a entender que el propósito que Dios tenía para la relación sexual en el matrimonio, iba más allá de la procreación. Para ver esto, vamos a ir al pasaje en 1 Corintios 7:

En cuanto a las cosas de que me escribisteis, bueno le sería al hombre no tocar mujer; pero a causa de las fornicaciones, cada uno tenga su propia mujer, y cada una tenga su propio marido. El marido cumpla con la mujer el deber conyugal, y asimismo la mujer con el marido. La mujer no tiene potestad sobre su propio cuerpo, sino el marido; ni tampoco tiene el marido potestad sobre su propio cuerpo, sino la mujer. No os neguéis el uno al otro, a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos sosegadamente en la oración; y volved a juntaros en uno, para que no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia. Mas esto digo por vía de concesión, no por mandamiento. Quisiera más bien que todos los hombres fuesen como yo; pero cada uno tiene su propio don de Dios, uno a la verdad de un modo, y otro de otro. Digo, pues, a los solteros y a las viudas, que bueno les fuera quedarse como yo; pero si no tienen don de continencia, cásense, pues mejor es casarse que estarse quemando.
1 Corintios 7: 1-9

Este pasaje tiene grandes enseñanzas para todos nosotros, los casados y lo sque aún no lo están, e inclusive digo a los que quizá nunca se casarán, dependiendo de la voluntad de Dios. Qué es lo que vemos en el verso 1? Pablo no está diciendo que el hombre está mejor sin casarse. Sencillamente Pablo vé atrás, hacia la caída del hombre en Génesis 3. Cuando entró el pecado en la escena, hizo del matrimonio algo tan sagrado, que le sirve tanto al hombre como a la mujer, como un medio para acercarse a Dios a través de la santificación.La inmoralidad sexual, como parte del pecado que entró en la caída del hombre, hace que marido y mujer sean santificados en el matrimonio. Pablo sencillamente hace un llamado a los solteros (hombres y mujeres) que antes de fornicar (sexo prematrimonial) se casen y cumplan así el mandato de Dios. Esto lo vemos más explicado en los versos 8 y 9, donde dice:

Digo, pues a los solteros y a las viudas, que bueno les fuera quedarse como yo; pero si no, cásense, pues mejor es casarse que estarse quemando.
1 Corintios 7: 8-9

Es decir, aquellos que están solteros, y creen que pueden andar fornicando. Aquellos que creen que pueden andar teniendo relaciones prematrimoniales, y aún así ser “cristianos”, están muy equivocados, ya que el ser cristianos; el ser un seguidor de Cristo, significa que amamos a Cristo y por lo tanto obedecemos sus mandatos (Juan 14: 15). Claro es Jesús cuando dice que la fornicación y el adulterio son pecado. Es por ello que Pablo nos dice que si los solteros no pueden contenerse, si no creen que pueden ser puros, es mejor que se casen, pues el fornicar significa andar en pecado y por lo tanto estar en contra de Dios.El sexo fue creado por Dios, para ser disfrutado dentro del matrimonio. Fue creado por Dios para ser disfrutado única y exclusivamente por el hombre y la mujer dentro del matrimonio. Ese fue el diseño de Dios. Porqué? La Biblia es clara en que el matrimonio apunta a Cristo. Es ahí que vemos como la Iglesia se convierte en el cuerpo de Cristo, siendo uno sólo, y que un día Cristo le entregará su Iglesia a Dios Padre para que Él sea glorificado a través de lo que hizo Cristo.

Entonces, a partir de esa idea podemos entender que el sexo, además de servir para la procreación, es un instrumento por el cual, marido y mujer se convierten en una sola carne, y a través del cual glorifican a Dios por el regalo dado. Dios es glorificado, no por el sexo, sino porque hombre y mujer le alaban a Él como único Soberano, como único Dios, como único Creador, el cual provee a cada uno con una pareja, para que ambos sean santificados (regenerados), mientras ambos se van convirtiendo en una sola carne.

Ahora veamos lo siguiente, en los versos 3 y 4, Dios nos revela algo muy importante, y donde podemos ver que el sexo no es sólo para tener hijos. En esos versos se le dice a ambos miembros del matrimonio, y a con esto me refiero a hombre y mujer (ya que Dios condena la homosexualidad), que NO deben negarse el uno al otro, que la mujer no tiene potestad sobre su cuerpo sino que es el hombre y vice versa. Con esto NO nos está diciendo que la mujer debe someterse a cualquier acto sexual que el hombre quiera o al revés, porqué? Porque hay actos sexuales de carácter inmoral, que son claramente condenados en la Biblia, como lo es la sodomía.

Lo que quiere decir, es que el sexo es para que Dios sea glorificado y en segundo plano sea disfrutado por hombre y mujer. Creo que esto es un punto importante, ya que no debemos perder la perspectiva: “…hacedlo todo para la gloria de Dios“. Un hombre busca tener sexo con su esposa, porque quiere agradecer a Dios por proveerle con una mujer a la cual ama, y con al cual quiere pasar el resto de su vida. Lo mismo para la mujer. Es por eso que ni el marido, ni la esposa, deben negar su cuerpo a su compañero, pues a través de el sexo, ambos, como una sola carne se acercan a Dios y dan gracias.

Claro que hay ocasiones en las que ambos van a estar separados en cuerpo, lo cual hace imposible la relación sexual, pero Dios nos enseña en ese mismo pasaje, que esa separación debe ser primero de mutuo consentimiento, ya sea para la oración, cuando alguno está ocupado en el ayuno, pero que una vez que ese tiempo pase, deben unirse prontamente. Porqué nos dice que ambos deben unirse? Para evitar las tentaciones de Satanás. Cuando marido y mujer pasan mucho tiempo sin tener sexo, vienen las tentaciones de Satanás, quien pone en nuestros mente, pensamientos impuros, entre los cuales se encuentran la pornografía, el adulterio, etc.

Estar juntos, es el mejor remedio para estarse continuamente santificando y luchar así, como una sola carne contra el diablo, a través del poder que Dios le da a la pareja a través del Espíritu Santo. Es muy importante que tengamos estas cosas presentes, ya que tendremos una visión más bíblica del matrimonio. Por ahora sabemos que Dios, como soberano de la creación ordenó el matrimonio, como un medio para que la raza humana puediera ver a Cristo representado y además creó el sexo únicamente para el matrimonio, para que Él fuera glorificado y proveer al hombre y a la mujer de otro medio de santificación. Los versos 6 y 7 los analizaremos en una de las próximas entradas.





Matrimonio: Qué representa?

13 06 2007

En la entrada previa analizamos que el verdadero creador del matrimonio es Dios, y por ello es santo, y que ese conocimiento debería cambiar radicalmente nuestra visión de él y la manera de enfrentar esta verdad. Pero, ahora vamos a intentar responder: Porqué o con qué propósito Dios lo creó? Creo que el pasaje que nos da la respuesta a esta pregunta se encuentra en la epístola a los Efesios. Veamos que nos dice:

Someteos unos a otros en el temor de Dios. Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor; porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador. Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo. Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha. Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama. Porque nadie aborreció jamás a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida, como también Cristo a la iglesia, porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos. Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne. Grande es este misterio; mas yo digo esto respecto de Cristo y de la iglesia. Por lo demás, cada uno de vosotros ame también a su mujer como a sí mismo; y la mujer respete a su marido.” Efesios 5: 21-33

Qué vemos en este pasaje? El matrimonio es una representación de la relación entre Cristo y la Iglesia. Recordemos que todo en la Biblia apunta hacia Cristo. Todo en las Escrituras nos debe hacer pensar en Jesús. Esa fue la razón del porqué Dios creó el matrimonio, y la razón de porque Dios creó a Adán y a Eva. Si no vean lo que dice Pablo en el versículo 31:

Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne” Efesios 5: 31

Vamos a ver si podemos hacerlo más sencillo. La palabra clave de este pasaje es “así” (en rojo). Porqué? Porque esa palabra nos hace ver la comparación que el apostol (inspirado por el Espíritu Santo) intenta hacer en el pasaje. Cuál comparación? Relacionar el matrimonio con Cristo y su Iglesia. Cada uno de los miembros del matrimonio tiene un rol, encomendado por Dios desde la creación. Estos roles imitan lo que nos fue revelado en la Biblia: Cristo y la Iglesia.En este pasaje, leemos que el rol del hombre es ser la cabeza de la mujer (v. 23) y leemos que el rol de la mujer es estar sujetas a sus maridos (v. 24; Génesis 3 :16; 1 Pedro 3: 1). A partir de esos roles debemos actuar cada uno de los miembros (hombre y mujer); para qué? Para que representemos lo mejor que podamos la relación entre Cristo y la Iglesia.

1. El hombre debe ser la cabeza del hogar; así como Cristo es la cabeza de la Iglesia.

2. La mujer debe estar sujeta a su marido; así como la Iglesia está sujeta a Cristo.

3. El hombre debe amar a su mujer; así como Cristo ama a Su Iglesia y hasta entregó su vida por ella.

4. Ambos deben ser una sola carne; así como la Iglesia es parte del cuerpo de Cristo.

Debemos tener siempre muy presente, que todo lo que la Biblia nos enseña, nos apunta hacia Cristo, como dijimos antes. El matrimonio es otro de los misterios del Antiguo Testamento qu fue revelado en Cristo. Porqué digo esto? Cristo vino a la tierra, a morir por Su Iglesia, aquella que Dios Padre le había entregado en su mano:

Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre. Yo y el Padre uno somos.” Juan 10: 28-30

Cristo entonces, siendo la cabeza, es decir, siendo Dios mismo, se hizo hombre y vino a la tierra a dar su vida por la Iglesia, sino veamos como lo dijo Jesús mismo:

Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar. Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre.” Juan 10: 17-18

Ahora, Cristo murió por la Iglesia para santificarla y después glorificarla. Cómo entonces debe ser representado esto en el matrimonio de un hombre y una mujer. Acá es cuando muchos hombres inmaduros e ignorantes tuercen las palabras de la Biblia, para decir que la Biblia acepta el machismo, y que la sumisión de la mujer debe ser total, a pesar de las malas decisiones de sus maridos, etc, etc. Por el contrario la Biblia NO enseña tales blasfemias. La sumisión de la mujer debe venir después de que el hombre ame a su esposa tanto como Cristo amó a la Iglesia. La sumisión de la mujer debe responder a un amor de su marido tan grande, de que éste disponga su vida por la de su mujer. La sumisión de la mujer responder a un amor tan honesto como el que el marido tiene por su propia vida. La sumisión de la mujer debedebe obedecer al mardio cuyo corazón está lleno de temor a Dios.

El énfasis lo pongo en la palabra debe, sencillamente porque la mujer NO debe someterse a las ordenes de un marido que no teme al Señor, y expone a la mujer al pecado. La mujer NUNCA debe exponerse a pecar a causa de seguir las decisiones pecaminosas de su marido. La mujer debe someterse y verdaderamente creo, que con felicidad se somete a su marido, cuando siente un amor tan inmenso, por el cual este marido daría su vida por protegerla, por escucharla, por llenarla de Cristo. La Iglesia se somete a Cristo, por lo que hizo Cristo en la cruz. Cristo nos trajo a la vida, después de que estabamos muertos en nuestros pecados. Cristo nos justificó, al morir en propiciación nuestra. Cómo no nos vamos a someter a tal amor?

Claro hay hombre no creyentes, los cuales son buenas personas (dentro de los estándares del mundo) y que ese sometiemiento de sus esposas cristianas, como la Iglesia se somete a Cristo, sirve para testificar de lo que Cristo ha hecho en sus vidas. Ese testimonio de sometimiento, si es la volunta de Dios, podría ser el medio por el cual Dios va a salvar a estos maridos.

O que tal, si un marido cristiano, casado con una no creyente, por amar a su mujer como Cristo amó a su Iglesia, sirve de testimonio, para que, si es la volunta de Dios, la esposa sea hecha salva por la mano poderosa de Dios?

En fin, el matrimonio es la representación de Cristo y su Iglesia, y el cumplimiento de este mandato siguiendo las enseñanzas de Jesús, nos lleva a nuestra santificación como pareja. Seamos entonces una sola carne, para que Cristo sea glorificado. Amén.