El Salón de la Fe: Moisés

31 05 2007

Moisés por algo es el profeta más respetado por el pueblo judío. Pero no debería serlo solo para Israel, sino que nosotros, los cristianos debemos aprender de lo que hizo Dios en la vida de este hombre tan importante en la historia de la humanidad. La vida de Moisés es bastante complicada. En Exodo vemos que el pueblo de Israel se encontraba en Egipto, y gozaban del permiso de faraón, a causa de José, quien había hallado gracia ante los ojos del rey. Pero en el capítulo 1 de Exodo, se nos dice que una vez que murió este rey, fue puesto otro faraón , quien no conoció a José, y tenía el problema de que el pueblo de Israel estaba creciendo rápidamente. El faraón, temiendo que el pueblo judío creciera de tal manera que puediera rebelarse contra Egipto, mandó a las parteras a matar a todo hijo varón que naciera de los israelitas.

Moisés de 3 meses de nacido, es puesto en una pequeña barca (si así se puede llamar) y lo puso en el río donde fue descubierto por la hija del rey. Esta mujer le consiguió una nodriza para que lo alimentara y luego una vez que había crecido lo suficiente se lo llevó de nuevo a la hija del rey.

Cuando ya era mayor, se nos dice en Exodo 2: 11-15, presenció como maltrataban a un hebreo, y en defensa, mató al egipcio y decide huir de Egipto al desierto de Madián para evitar ser castigado por el faraón. Es en esa tierra donde conoce a su esposa y donde Dios lo llama y le dice que él será el que guíe a su pueblo fuera de Egipto. Como hemos leído, después de varios milagros que hace Dios a través de Moisés y Aarón, faraón decide liberar a Israel.

Pero que es lo que podemos ver de esta historia de Exodo con lo que se nos dice en Hebreos 11? Primero, que en Exodo vemos la providencia divina. Es decir, Dios, en su soberanía, de acuerdo a su voluntad, hizo que los hermanos de José lo vendieran a unos mercaderes y que José llegara a Egipto, hallara gracia ante los ojos de faraón y luego por esa gracia, pudieran entrar alrededor de 70 personas (Jacob y su familia), con el fin de prosperarlos. Durante ese período de 400 años en Egipto, tuvieron alimento, pasto para el ganado, seguridad para procrear (ya que Egipto era un reino poderoso) y debido a ello Israel llegó a ser una nación muy grande (aproximadamente 1,5 millones de personas según el censo en Números). Como dice José en Génesis 50: 20: “Vosotros pensasteis mal contra mi, mas Dios lo encaminó a bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida a mucho pueblo.”

Además vemos algo más importante: Cristo se le apareció a Moisés en la zarza, y le ordenó lo que debía hacer para que se cumpliera el plan de Dios de salir de Egipto y encaminarlos hacia la tierra prometida. Porqué digo que fue Cristo? Lean Exodo 3: 2, dice:

Y se le apareció el Angel de Jehová en una llama de fuego en medio de una zarza; y él miró, y vio que la zarza ardía en fuego, y la zarza no se consumía.

Se nos dice que fue el Angel de Jehová quien estaba en medio de la zarza, pero veamos lo que dice el verso 6:

Y dijo: Yo soy el Dios de tu padre, Dios de Abraham, Dios de Isaac, y Dios de Jacob. Entonces Moisés cubrió su rostro, porque tuvo miedo de mirar a Dios.

Es decir el mismo Angel de Jehová que estaba en la zarza, le dijo que era Dios. En hebreo no hay una palabra para designar a un ser sobrenatural, por lo que se le llama “ángel”. Es la misma palabra mal’ak es utilizada para significar: ángel, mensajero de Dios, embajador, rey, profeta, sacerdote, maestro. Es la misma palabra que vemos utilizada en Génesis 32: 24; y en Josué 5: 14. Entonces, el mismo Cristo se le aparece a Moisés y le da fe para que crea en Él, y para que vea la promesa que trae seguirle. Moisés tiene fe en Dios, y hace exactamente como le es ordenado. Después de múltiples milagros, faraón libera a Israel y entonces Moisés nuevamente hace lo que Dios le ordena y celebra la Pascua, colocando la sangre del cordero sacrificado sobre los postes de sus casas para evitar que la mano del Todopoderoso mate a los primogénitos de esas casas.

Que fue lo que ocurrió con Moisés según nos cuenta el autor de Hebreos? A Moisés le fue otorgada la fe necesaria, por Dios mismo, para creer en Él, creer que existe, creer que es nuestro creadro, y que no hay otro Dios además de Él. Y le fue dada fe para que supiera que en Cristo tenía el galardón de esa fe que le fue otorgada. Y que ese galardón era vivir la gloria de Dios por toda la eternidad ((Hebreos 11: 26).

Entonces poco a poco, conforme vamos desarrollando el tema que se nos describe en este capítulo, vemos cierto lo que nos dice Dios: Somos justificados por fe (Romanos 5:1), y es Dios quien justifica (Romanos 8: 33), al darnos el regalo de la fe (Efesios 2: 8), para creer en Jesucristo como nuestro salvador (Gálatas 2: 16), para llamarle a Él Nuestro Señor (1 Corintios 12: 3) y así poder caminar en las buenas obras que Dios ha preparado de antemano para nosotros (Efesios 2: 10) y demostrar que esa fe nos hace amar a Cristo al cumplir con sus mandamientos (Juan 14: 15). Esa es la doctrina bíblica.

La misma fe que nos da salvación a nosotros. La misma fe que nos justifica a nosotros. La misma fe que va a ser que cuando venga Cristo de nuevo en toda Su gloria, seamos glorificados. Esa es la misma fe que tuvo Moisés, José, Jacob, Isaac, Abraham y Abel. Por esa misma fe en Cristo es que somos salvos todos y cada uno de los hijos de Dios. Amén.





El Salón de la Fe: Isaac, Jacob y José

31 05 2007

Por fe bendijo Isaac a Jacob y a Esau respecto a las cosas venideras. Por la fe Jacob, al morir, bendijo a cada uno de los hijos de José, y adoró apoyado sobre el extremo de su bordón. Por la fe José, al morir, mencionó la salida de los hijos de Israel, y dio mandamiento acerca de sus huesos.” Hebreos 11: 20-22

En esta entrada vamos a analizar los versos 20 al 22, del capítulo 11 del libro de Hebreos. Porqué? Como veremos más adelante, el autor menciona a estos tres hombres porque sus vidas tienen algo en común, y aparte de la fe, Dios nos enseña algo más acerca de su divinidad y soberanía. Nos enseña lo que significa ser Dios. Qué tienen en común estos tres hombres? Qué relación tienen sus vidas? Veamos:1. Fueron escogidos por Dios
2. No eran los primogénitos
3. Profetizaron cosas futuras

Escogidos por Dios

Muchos de nosotros hemos leído la historia de Abraham, a quien le fue prometido por Dios, un hijo. Abraham, en su ansiedad de querer ver ese hijo, sabiendo que es un hombre viejo, toma a la esclava de su esposa, Sara, y tiene un hijo a quien llama Ismael. Abraham, clama a Dios para que bendiga a Ismael, pero Dios se lo niega, ya que no es Ismael a quien Dios ha dado Su promesa. Dios, entonces, le predice a Abraham y a Sara que en su vejez, tendran un hijo a quien llamaran Isaac, y de él será la promesa de Dios (Génesis 15: 4).

Dios entonces escoge a Isaac, pero no al primogénito de Abraham, es decir Ismael, quien fue hijo de una esclava (tema que vamos a tocar en otra entrada). Isaac, siendo el hijo menor de Abraham se convierte en el heredero de las promesas de Dios.

Por otro lado, Isaac, con su esposa Rebeca, tienen gemelos, los cuales llamaron Esaú y Jacob. De estos dos, Esaú era el mayor, pero Dios escogió a Jacob como el heredero de la promesa de Dios (Malaquías 1: 2-3; Romanos 9: 12-13).

Y con respecto a los hijos de Jacob, José no era el mayor, sino era uno de los menores, hijo de Raquel (Génesis 35: 23-26). José fue quien fue vendido por sus hermanos a unos mercaderes, quienes lo llevan hasta Egipto en donde se da una de las historias mas interesantes en la Biblia y que muchos comentaristas concuerdan en que es un simil con la vida de Cristo.

Entonces, estos tres hombres, al contrario con la tradición, no siendo los primogénitos de su casa, recibieron la bendición de su padre, ya que fueron escogidos por Dios mismo, para que su promesa se cumpliera. Cada uno de diferente manera, pero de igual forma, fueron escogidos para hacer la voluntad de Dios. Porqué digo esto? Porque, el plan de Dios con Isaac y Jacob era diferente al de José. A Isaac y Jacob, pertencía la promesa de la simiente de Abraham, es decir dar el linaje a Cristo, esto porque Judá, era la tribu de la cual vino Jesús. Pero recordemos que Judá no era el primogénito de Jacob, pues era Rubén. Rubén perdió la primogenitura cuando pecó, cuando tomó a una de las concubinas de su padre (Génesis 35: 22).

Por un lado, entonces, Isaac y Jacob continuaban la promesa dada por Dios a Abraham en Génesis 12: 3, a través de Judá. Pero, porqué bendijo Jacob a los hijos de José? Si vemos en Génesis 48, José lleva a sus hijos Manasés y Efraín a casa de Jacob, pues éste ya esta viejo, enfermo y pronto a morir. José los lleva a su padre y Jacob (Israel) le reafirma a José que a pesar de que sus hijos nacieron en Egipto, nos son egipcios, sino que pertenecen a Israel. De alguna forma, Jacob quería reafirmarle a José que sus hijos no eran extranjeros ante sus ojos, sino que eran parte suya.

Profetizaron cosas futuras

Otra de las cosas que tienen en común estos tres hombres, es que al final de sus vidas, profetizaron eventos futuros para el pueblo de Israel. Isaac por un lado profetiza una bendición para Israel (Génesis 27: 27-29); Jacob, al darle la bendición a los hijos de José profetiza como Efraín, siendo menor que Manasés, iba a ser mucho más grande nación. Esto lo vemos cuando leemos que históricamente, el reino del norte de Israel, que estaba formado por 10 de las tribus, iba a ser gobernado enteramente por Efraín, y cuando se separaron las 10 tribus del norte de las 2 tribus del sur, a las tribus del norte se les llamaba colectivamente Efraín. Ahí vemos que la bendición de Jacob se cumplió (Génesis 48: 19). José, por otro lado profetizó la salida de Israel, como pueblo, de Egipto, hacia la tierra prometida en Canaan.

Pero, que tiene que ver esto con fe? Vayamos de nuevo a Hebreos 11: 6:

Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan

Es decir, podemos ver que tanto a Isaac, Jacob como José les fue dado por Dios el regalo de la fe (Efesios 2: 8) porque creyeron que existía un Dios soberano, Todopoderoso, que reina sobre toda la creación, y que los escogió a cada uno de ellos para desarrollar el plan que tuvo desde antes de la fundación del mundo (Voluntad de Dios), y que ese mismo Dios les premiaría con darles la promesa de la salvación a cada uno de ellos. A pesar de que ninguno de ellos vio la tierra prometida de Canaan, tenía la certeza, por la fe que les fue otorgada, de que verían la gloria de Dios algún día. Eso es exactamente lo que dice Hebreos 11: 1: “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se vé” y luego en Hebreos 10: 35: “…sabiendo que tenéis en vosotros una mejor y perdurable herencia en los cielos“. Espero que, cada uno de nosotros ore porque Dios nos de las fuerzas para continuar en este camino, que recorremos por la fe que Dios nos ha dado como regalo, para que se cumpla la voluntad de Dios en nosotros y en los que Dios ponga en nuestro camino. Amén.





El Salón de la Fe: Abraham

30 05 2007

En esta oportunidad vamos a analizar lo que se dice de Abraham en el capítulo 11 del libro de Hebreos, en donde el autor nos narra la importancia de la fe, lo que hace en nosotros y además como el mismo autor hace la relación de la manera en que fueron salvos los patriarcas y demás personas antes de la venida de Cristo.En los versos 8 al 22 se nos dicen 3 cosas que le fueron contadas a Abraham como fe, y que como resultado fue visto justo ante los ojos de Dios y fue salvo:

1. Obedecer a dejar su morada e ir a un lugar desconocido

2. Morar en tiendas

3. Ofrecer a Isaac

En Génesis 12 leemos como Dios llama a Abraham, ordenándole dejar la casa y la tierra de su padre, e ir a una tierra la cual Dios le daría a la descendencia de Abraham. Él, toma a su familia (Lot su sobrino lo acompañó). Llegan a Canaan, dspués de la travesía, y Dios se le aparece y le repite la promesa de otorgarle la tierra a la descendencia de Abraham.

Abraham, durante la travesía, y una vez llegado a Canaan, vive en tiendas, a diferencia de los demás pueblos, quienes vivían en ciudades fortificadas. Abraham, nunca le exige a Dios que le permita construír una ciudad, sino por el contrario se somete a la soberanía de Dios, y por le fe que le fue otorgada, espera que Dios le diga el paso a seguir.

Dios, nuevamente le repite su promesa a Abraham (Génesis 15), y le reafirma que a Abraham le dará un hijo, de cuya descendencia será la tierra prometida. Abraham en ese momento es un hombre viejo y le pedía a Dios por un hijo, ya que su esposa Sara era estéril. Dios entonces le promete a Abraham, no solo que le dará descendencia con su esposa Sara, sino que también esa descendencia será esclava por cuatrocientos años y luego será libertada por Dios mismo.

En Génesis 22 vemos que después de que nace Isaac, Dios le dice a Abraham que sacrifique a su hijo, Isaac, como holocausto para Dios. Abraham, sin cuestionar, se levanta y toma a Isaac y lo lleva a Moriah, con la intención de sacrificarlo, pero en los versos 11 al 14, vemos como Dios detiene a Abraham y le provee un cordero en lugar de Isaac para que lo sacrifique. En el v. 16 vemos la promesa más importante para nosotros, lo cual discutiremos más adelante: “Por mi mismo he jurado, dice Jehová, que por cuanto has hecho esto, y no me has rehusado tu hijo, tu único hijo…

Si volvemos a Hebreos 11, vemos que el autor hace más clara la razón de porque Abraham fue salvo. Porque razón Abraham fue visto justo ante los ojos de Dios, y porque agradó a Dios: tuvo fe, la cual no fue creada por su propia voluntad, sino que le fue otorgada como un regalo de Dios (Efesios 2:8). Le fue dada fe para salir de su casa sin cuestionar hacia donde sería llevado; le fue dada fe para fortalecerse y aceptar habitar en tiendas, y no cuestionar a Dios el porque no le fue permitido construir una ciudad como las demás naciones, ya que se nos dice en Génesis 12 que cuando llegaron a Canaan, estaba habitada. Le fue dada fe para fortalecerse y poder sacrificar a su hijo Isaac, el cual fue nacido en su vejez por el poder de Dios.

Es decir, la fe que Dios le dio a Abraham, evito que este cuestionara el llamado de Dios, a diferencia de lo que hacemos muchos de nosotros. Y es que muchos pueden decir: “si Dios me hablara yo obedecería” ó “si Dios se me apareciera, yo creería“. La verdad es que Dios SI nos habla y SI se nos revela con la misma autoridad y poder que a Abraham. La Biblia es esa revelación, esa misma autoridad. Entonces aquellos a quienes Dios le otorga la fe para creer en Él, encuentran las promesas de Dios en Su palabra.

Ahora, algo muy importante que es interesante para ser abordado enteramente en otra entrada, pero que de todas maneras quisiera hablar un poco, es acerca del sacrificio de Isaac. Muchos creen que Dios fue injusto en hacer que Abraham sacrificara a Isaac, su único hijo, el hijo de su vejez. El problema es que no ven lo que Abraham vio. Abraham vio el poder, la soberanía, la autoridad de Dios y Sus promesas. Abraham supo, debido a la fe que le fue impuesta lo que se nos dice en Hebreos 11: 6:

Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan

Es decir, la fe le fue dada como regalo a Abraham, para que viera a Dios como el ser supremo, como el creador, como el Rey de Reyes, como el Señor de Señores; y supo que si Dios le había prometido que su descendencia sería como la arena del mar en cantidad, y que ese mismo Dios le estaba pidiendo que sacrificara a su hijo, era porque tenía la certeza de que Dios lo haría realidad, ya sea reviviendo a Isaac, ó dándole otro hijo para que la promesa que le había hecho se cumpliera. Entonces, vemos que Abraham, por fe, supo que Dios existía y que era Aquel que le galardonaría con Sus promesas. Pero para recalcar un punto importante, Dios básicamente nos enseña en ese pasaje que quiso que Abraham sintiera el dolor de sacrificar a su hijo, y cuando Dios detuvo a Abraham, este hizo un altar y le puso por nombre a aquel lugar Jehová Jireh, que significa: Jehová proveerá. Y Dios cumplió la promesa que en la simiente de Abraham, que es Cristo, bendecirá a todas las naciones, cuando proveyó a su Hijo como sacrificio para la remoción de los pecados de todos nosotros. Si vemos entonces, como se relaciona el sacrificio de Abraham, con el que hizo Dios por nsotros, cuando sacrificó a Su único Hijo Jesús, a Dios mismo, la segunda persona de la Trinidad, en lugar nuestro.

Esa fe, es la que hizo de Abraham un hombre justo, y por ello fue salvo. Es que alguno de nosotros aún se rebela contra el llamado de Dios? Es que no queremos enfrentar la realidad de que la Biblia nos está ordenando entregar nuestras vidas a Cristo? Si nosotros tenemos ese regalo de fe, no retrasemos las bendiciones que Dios quiere darnos, constristando al Espíritu Santo. Dejemos de luchar. Pidamos a Dios, para que nos dé el poder que necesitamos para luchar contra nuestra carne (2 Timoteo 1: 7). Amén.





El Salón de la Fe: Noé

28 05 2007

En esta entrada vamos a dar una pincelada de una de las historias más famosas de la historia humana: Noé, el arca y el diluvio. En esta historia bíblica y humana, se notan claramente las cualidades más perfectas de Dios: soberanía, santidad y justicia. Veamos lo que nos dice el pasaje de Hebreos 11:

Por la fe Noé, cuando fue advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían, con temor preparó el arca en que su casa se salvase; y por esa fe condenó al mundo, y fue hecho heredero de la justicia que viene por la fe.” Hebreos 11: 7

En Génesis 6 al 9 podemos ver la historia de Noé. Se nos dice que la raza humana estaba prosperando rápidamente, pero con ella, su maldad. El pecado de los hombres contra Dios era continuo (Gn. 6: 5), por lo cual Dios escoge a un hombre del cual tiene misericordia para mostrar su gloria a través de él. Vemos además que desde el momento en que Dios le ordena a Noé construír el arca, hasta que inicia el diluvio pasaron 120 años (Gn. 6: 3).Vemos como Dios le ordena a Noé construir un arca, de la cual le da todas las instrucciones, y le ordena meter en ella a todo animal que habite sobre la tierra, en parejas. La finalidad de esta orden la tenemos en el verso 13, donde Dios dice que debido a la corrupción del hombre destruirá la tierra.

Uno de los versos más impactantes, cuando lo vemos de la manera adecuada es el que encontramos en el siguiente capítulo:

Dijo luego Jehová a Noé: Entra tú y toda tu casa en el arca; porque a ti te he visto justo delante de mí en esta generación.” Génesis 7: 1

Cómo debemos entender ese versículo? Dios le está ordenando a Noé que entre en el arca, prácticamente indicándole que Él se encontraba dentro del arca. Dios desde adentro del arca llamó a Noé, para que fuese salvo del peligro que iba a ocurrir fuera por la soberanía de Dios. Pero más adelante vamos a desarrollar este punto.Ahora pues, una vez que Noé entra en el arca, Dios abre los cielos y cae lluvia como nunca ha caído en la historia de la tierra por cuarenta días, hasta aniquilar a todo ser viviente que vivía sobre la superficie de la tierra, a causa del pecado del hombre. Pasado el diluvio, Dios establece un pacto con Noé, un pacto de misericordia, en donde dice que nunca más exterminará a ningún ser viviente con aguas de diluvio y creó el arco iris en representació de ese pacto, para que la humanidad recordará la misericordia de Dios por los años de su existencia (Gn. 9: 11-13).

Pero, cómo relacionamos lo que nos dice el autor de Hebreos con el pasaje de Génesis. Veamos algo muy importante en Génesis 6: 9: “…Noé, varon justo, era perfecto en sus generaciones; con Dios caminó Noé.” Recordemos que la Biblia entera es la palabra de Dios, y que no debemos ver el Antiguo Testamento como algo separado o diferente del Nuevo Testamento. Dios es el mismo ayer, hoy y siempre. La manera en que actúa Dios nos es revelada en toda la Biblia, y siempre es igual. Toda la Biblia revelan su Justicia, Santidad y Perfección.

Un verso antes, se nos dice en Génesis 6: 8 que Noé halló gracia ante los ojos de Dios. Recordemos que la racia de Dios es equivalente al poder de Dios. La gracia de Dios es un regalo, que nos fue dado a nosotros gratuitamente. Dios nos bañó con su gracia sin que ninguno de nosotros lo mereciéramos, pues todos y cada uno de nosotros es un pecador, al igual que Noé. Pero Dios decide por su poder (gracia), salvarnos, y esto lo hace poniendo fe en nuestro corazón. En Efesios 2: 8 leemos que la fe es un regalo de Dios, que recibimos por la gracia que Dios ejecutó sobre nosotros.

En la entrada anterior, vimos la razón por la cual Dios nos da el regalo de la fe: “porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.” Hebreos 11: 6. Dios entonces, a través de la fe que Él coloca en nuestro corazón nos transforma y nos hace seguir el camino que el creó de antemano para nosotros (Efesios 2: 10).

Pero más importante, es que a través de la fe que el ha puesto en nosotros somos hayados justos. Es la fe la que nos justifica. Es la fe la que hace que Dios olvide todos y cada uno de nuestros pecados. Es la fe que hay en nosotros la que hace que el Espiritu Santo trabaje en nosotros y nos transforme para nuestra santificación.

Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe, sin las obras de la ley.” Romanos 3: 28mas al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia” Romanos 4: 5

Justificados, pues, por fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo” Romanos 5: 1

sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe en Jesucristo” Gálatas 2: 16

Antes hemos hablado acerca de lo que hace la justificación en nosotros. Pero veamos nuevamente lo que hizo Cristo por nosotros en la cruz. Veamos que significa que Cristo nos haya justificado ante Dios:

…porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado.” Jeremías 31: 31-34Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados” Colosenses 2: 13

Os escribo a vosotros, hijitos, porque vuestros pecados os han sido perdonados por su nombre” 1 Juan 2: 12

Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre” Apocalipsis 1: 5

Entonces, a Noé, le fue dado el regalo de la fe, para que creyera en lo que no había visto, es decir en Dios mismo, e hiciera lo que Dios tenía planeado desde antes de la fundación del mundo, es decir, el arca, la cual sería su salvación. Cuando Noé cree en Dios, por la fe que le fue otorgada, hace cosas sin cuestionar, pues aunque para él eran probablemente irrazonables, supo que el seguir el mandato de Dios, le salvaría su vida. Veamos lo irrazonable para el hombre. Dios manda a cosntruir un arca a Noé, quien dura 120 años en construir. Durante ese período, nunca llovió. Probablemente muchas personas se burlaban de él, creyendo que estaba loco, pero ahí vemos la misericordia de Dios. A través de Noé, Dios le decía al mundo que estaban en pecado y que su juicio se manifestaría. Pero el mundo rehusa escuchar a Dios a través del testimonio de Noé y ultimadamente mueren por sus transgresiones, y por su incapacidad de escuchar y obedecer a Dios (Romanos 3: 9-12).Dios entonces llama a Noé desde adentro del arca, y le dice que entre en su reposo, el cual le salvaría su vida. Algo similar ocurre en el Nuevo testamento, veamos como:

Pero los que hemos creído entramos en el reposo, de la manera que dijo: Por tanto juré en mi ira, No entrarán en mi reposo; aunque las obras suyas estaban acabadas desde la fundación del mundo” Hebreos 4: 3

La palabra creído en griego viene de la palabra πιστεύσαντες (pisteuw) que quiere decir “tener fe en”. Es decir que el pasaje debería leerse de la siguiente manera: “Pero los que hemos tenido fe entramos en el reposo…” Esto lo digo para que no creamos cosas erróneas, digo esto, porque la fe como nos dice Efesios 2: 8, es un regalo de Dios, y por lo tanto, es Dios quien nos hace acercarnos a Él, nos justifica, nos santifica, nos salva y nos redime.Vemos como Dios nos ha salvado a nosotros al igual que a Noé, haciéndonos entrar en su reposo, en donde continuamente nos santifica, es decir, nos transforma, para algún día quitar lo corruptible que hay en nosotros y transformarnos en incorruptibles (1 Corintios 15: 52-53).

Como vemos en este pasaje y veremos en el resto del capítulo 11 de Hebreos, la fe es lo único que nos puede acercar a Dios. Por fe escuchamos la voz de Dios, la cual nos habla a través de Su palabra, y obedecemos sus ordenes, sometiéndonos a aquel que es soberano por sobre todas las cosas; aquel que es dueño de nuestras vidas. Dios mostró su misericordia con el resto de los hombres que perecieron, para demostrarnos a nosotros que sin fe no podemos creer en Dios. Por 120 años Dios les testificó de el resultado de su desobediencia, pero el hombre no fue capaz de someterse a Dios y al final pereció.

Además Dios demuestra su Santidad y Justicia, al no tolerar el pecado, es decir, la rebelión del hombre contra Dios, al no amarle por sobre todas las cosas, y adorar otros ídolos (Mateo 22: 37) y su Justicia, en que todo aquel que es encontrado pecador ante los ojos de Dios será condenado a la muerte eterna en el infierno. La única manera de poder acercarse a Dios es por fe, la fe en Jesucristo como el que murió en propiciación nuestra, para justificarnos y darnos vida eterna. No hay otra manera de salvarse, sino es a través de Cristo. Ninguna otra religión que no acepte a Jesús como el camino, no es correcta y por lo tanto sus seguidores serean condenados. Sólo el cristianismo, con esto me refiero al que profesa la verdadera doctrina bíblica, lleva a la vida eterna. El cristianismo se basa en Cristo, y en Cristo UNICAMENTE. Solo quiero que quede claro que hay muchos que se dicen cristianos y NO lo son, por el contrario son lobos feroces disfrazados de ovejas, que vienen a traer destrucción.

Para concluír, Noé fue justificado, es decir, sus pecados le fueron borrados, porque caminó con Dios, por la fe que le fue otorgada por Dios mismo para su salvación, no por nada que Moisés hubiera hecho. Si Dios nos ha llamado, no contristemos al Espíritu Santo y entreguémole nuestra vida entera a Cristo para que nos transforme y nos de la oportunida de alabrale y glorificarle por los siglos de los siglos. Amén.





El Salón de la Fé: Abel y Enoc

25 05 2007

En esta entrada vamos a analizar Hebreos 11: 4 al 6. El autor de Hebreos, en este capítulo, analiza a diferentes personas que se encuentran descritas por Moisés, cuando escribió el libro de Génesis, e intenta enseñarnos porque Dios se agradó de ellos. El pasaje dice así:

Por la fe Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio que Caín, por lo cual alcanzó testimonio de que era justo, dando Dios testimonio de sus ofrendas; y muerto, aún habla por ella. Por la fe Enoc fue traspuesto para no ver muerte, y no fue hallado, porque lo traspuso Dios; y antes que fuese traspuesto, tuvo testimonio de haber agradado a Dios. Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.” Hebreos 11: 4-6

Para ppoder entender de donde viene el pensamiento del autor del libro, vayamos primero y leamos lo que dicen los textos originales escritos por Moisés:

Y Abel trajo también de los primogénitos de sus ovejas, de lo más gordo de ellas. Y miró Jehová con agrado a Abel y a su ofrenda; pero no miró con agrado a Caín y a la ofrenda suya. Y se ensañó Caín en gran manera, y decayó su semblante.” Génesis 4: 4-5

Primero analicemos el comportamiento de Abel en este pasaje y luego lo haremos con lo que se dice de Enoc. El pasaje de Génesis 4 nos habla que Abel era pastor de ovejas y Caín era labrador de la tierra. Pero cuando tuvieron que hacer los sacrificios a Dios de lo que cada uno tenía, vemos la diferencia entre Abel y Caín. Claramente se nos dice que Abel le trajo a Dios lo más gordo de los primogénitos de las ovejas (lo mejor de sus ovejas) mientras que de Caín se nos dice que no le agradó a Dios su ofrenda. Este pasaje ya lo habíamos discutido hace algunos meses, pero es claro por lo que se nos dice en los versículos 6 y 7, que Caín no le trajo a Dios lo mejor de lo que tenía. Probablemente le trajo a Dios lo que le sobró (ver Malaquías 3: 6-9).El pecado de Caín fue no tener a Dios por soberano, y como vamos a ver más adelante, fue el no creer en Dios como el creador y el que nos premia con sus promesas. Por el contrario, Abel fue hallado justo, pues ofreció más “excelente sacrificio que Caín” (verso 4).

En la historia de Enoc vemos algo muy diferente. En Génesis 5: 21-24 encontramos la historia de este hombre, del cual sólo se nos dice que caminó con Dios y que luego se lo llevó Dios a los 365 años de vida. Pero en el versículo 5 de Hebreos se nos dice que hubo testimonio de haber agradado a Dios y por ello fue traspuesto por Dios sin haber muerto.

Como vimos en la entrada previa, la fe es un regalo de Dios (Efesios 2: 8). Qué es lo que quiere el autor de Hebreos que veamos? La respuesta para todo el capítulo 11 está, en lo que dice el versículo 6, que se relaciona con el versículo 1. Vamos a tratar de desmenuzar este versículo para poder entender el resto del capítulo 11 y probablemente comprender la forma en que actúa Dios y a través de ello conocerle mejor.

El versículo 6 inicia diciéndonos que sin fe es imposible agradar a Dios. Luego nos da la respuesta al porque: “…porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan” La palabra crea que se encuentra en la traducción de la Biblia que estoy usando viene de la palabra griega pistew (πιστεύω ) que significa: Tener fé. Porqué nos dice esto el autor? Dios se complace UNICAMENTE en aquellos que por fé quieren conocerle porque tienen el regalo que Él mismo les ha dado, para tener fé en lo que dice en Éxodo 3: 14: ” YO SOY EL QUE SOY”. Además tienen fe en las promesas que nos ha hecho, en que sólo Él es capaz de proveernos la salvación, como dice en Juan 14: 6: “Yo soy el camino, la verdad y la vida”.

Pero lo más interesante de este versículo se da cuando logramos captar su íntima relación con el versículo inicial y luego 6 versículos más arriba, en Hebreos 10: 34 . Veamos:

Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se vé” Hebreos 11: 1″…sabiendo que tenéis en vosotros una mejor y perdurable herencia en los cielos.” Hebreos 10: 34

Pueden ver lo que quiero decir? El autor de Hebreos nos lleva a ver que sólo aquellos que tenemos la certeza de lo que no vemos, la certeza de Dios, la certeza del YO SOY, podemos agradar a Dios y entonces poder recibir las promesas y la herencia que nos ha prometido. Sin fe, nadie puede llamar a Cristo, Señor (1 Corintios 12: 3) y esa fe que nos hace decir eso y realizar que esa es la unica verdad, es un regalo de Dios, para que perseveremos todos aquellos que hemos recibido esas promesas, para poder vivir algún día sirviéndo a Dios, alabándole por los siglos de los siglos.El autor de Hebreos entonces, después de estudiar las antiguas escrituras, por iluminación e inspiración divina (2 Timoteo 3: 16) nos dice que debido a que en ellas se testifica que Abel y Enoc agradaron a Dios, debía ser por la fe que había sido puesta en ellos para creer en las promesas que les habían sido reveladas por el VERDADERO y UNICO Dios. No nos dejemos engañar y mucho menos nos engañemos creyendo que podemos mentirle a Dios, al no darle lo mejor de nuestra vida, al no entregarle nuestra vida entera para Su gloria. Amén.






El Salón de la Fé: Definición

23 05 2007

Para poder comprender con mayor profundidad lo que la Biblia nos enseña acerca de la fé, como fue expuesta por el apóstol Pablo y en Hebreos, de donde tomaremos nuestra base para la exposición de tan importante tema.En la entrada previa expusimos un poco sobre la definición de la fé. Dijimos que la fé se define como confianza, fidelidad y obediencia en Dios. Pero mucho más importante que esto, es poder responder ciertas preguntas:

1. De dónde proviene la fé?
2. Para qué fue creada esa fé?
3. Cuál es el resultado de esa fé?

De dónde proviene la fé

Muchos de nosotros hemos crecido con la idea de que podemos hacer cualquier cosa. Es decir, si queremos mover un brazo, decimos a nuestro cerebro que mueva el brazo, y éste se encarga de enviar los impulsos nerviosos necesarios para que esto ocurra. Si nos atrae una mujer, simplemente vamos y le hablamos. Creemos que tenemos la voluntad para hacer lo que queramos. La idea del libre albedrío está tan presente en nuestras mentes, que en realidad creemos en él. En la iglesias escuchamos como nos dicen: “…si tan sólo tuvieran más fé“, como si fuera algo que algunos de nosotros pudieramos hacer por arte de magia. Digo esto, porque la doctrina bíblica, enseña que Dios es SOBERANO por sobre TODA la creación. Además, que Dios es OMNIPOTENTE Y OMNIPRESENTE, Y además OMNISCIENTE, es decir que Dios lo sabe TODO. No existe NADA en el mundo que no haya sido diseñado por Dios. Estos temas los tocaremos mucho más a fondo cuando hablemos acerca de la soberanía de Dios y la elección.

O sea, no hay nada que haya ocurrido, esté ocurriendo, ó vaya ha ocurrir en la historia de la creación que Dios no lo haya planeado. Ese plan es la VOLUNTAD de Dios. Muchos piensan que la voluntad de Dios es algo que a Dios se le ocurre en cualquier momento. Ejemplo: “Dios mío te pido que por favor me dés un trabajo”; “…te pido que me dés salud”; “te pido que me dés dinero”. Hasta las cosas más insignificantes de la vida de cada uno de nosotros ya fueron determinadas y programadas según el plan eterno y divino de Dios. Entonces cuando oremos deberíamos orar de la siguiente manera: “Dios, gracias te damos por lo que nos has dado. Te pido Dios mío ayúdame a aceptar lo que tú has planeado para mí”.

Ninguno de nosotros está libre de Dios. Todos somos sus criaturas, hechos por sus manos. Todos y cada una de sus creaciones le pertenecen y están sujetas a sus designios. Inclusive las buenas obras que nosotros hacemos fueron hechas de antemano por Dios para que nosotros las hiciéramos (Efesios 2: 10). Quizá pronto podremos hablar en alguna entrada acerca de la herejía del libre albedrío, que fue iniciada por dos jesuitas en los años 1500, pero por ahora me voy a dedicar a la verdad de la doctrina bíblica.

Entonces sabiendo y empezando a entender que ninguno de nosotros está libre de Dios, cómo respondemos a la pregunta hecha? Dónde en la Biblia se nos dice el origen de la fé? Sabemos que la fé no viene de nosotros, ya que sabemos que nosotros no podemos hacer nada bueno, y por lo tanto ni siquiera podemos buscar a Dios (Romanos 3: 9-12). Bueno veamos dos versículos antes del que mencionamos en el párrafo anterior:

Porque por gracia sois salvos por medio de la fé; y esto no de vosotros, pues es don de Dios” Efesios 2: 8

La gracia de Dios es el poder de Dios. La gracia es un regalo que recibimos de Dios gratuitamente, sin haberlo merecido, ya que como dice Romanos 3: 23-24 “…por cuanto pecaron y estan destituídos de la gloria de Dios, siendo justificados todosgratuitamente por su gracia…”. Pero en ese versículo no está hablando de la gracia como el don ó regalo de Dios. Veamos el versículo siguiente:

no por obras para que nadie se gloríe” Efesios 2: 9

El versículo 8 está hablando de la fé como un regalo de Dios, y lo está comparando con las obras, es decir, con todo aquello que podamos hacer nosotros de nuestra voluntad. En otras palabras Dios nos da fé para que ninguno de nosotros pueda tenerse por mucho y decir: “Yo creí en él y por lo tanto soy mejor que los que no creyeron“. Dios nos da el regalo de la fé para que ninguno de nosotros pueda hacer tal aseveración. Y para decirlo de otro modo, y quizás un poco más bíblico: Dios nos da el regalo de la fé, ya que ninguno de nosotros tiene la capacidad por sí mismo de buscarle para creer en él“.Entonces dentro de la doctrina bíblica, con esto aceptamos que Dios es soberano sobre toda la creación y que es Él quien nos da los instrumentos (fé) para que creamos en Él.

Para qué fue creada la fé?

Una vez que comprendemos que Dios es quién nos da la fé, podemos continuar con la búsqueda de nuestras respuestas, las cuales se encuentran en la Biblia. Veamos lo que dice Pablo en Romanos:

Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación” Romanos 10: 10

Qué es lo que confesamos de nuestra boca para salvación? La Biblia nos dice en 1 Corintios que debemos confiar en el poder de Dios. Cómo manifestó Dios su poder? Cristo es la manifestación del poder de Dios. En Isaías 40: 5 vemos que Dios manifestará su poder con lo que haría Cristo en la cruz. Porqué? Sencillamente porque haría manifiesta su gracia (poder), sacrificando a su Hijo, perfecto y sin pecado, en lugar de millones de pecadores que no merecían más que la muerte.Esa fé entonces, Dios la puso por una razón. Esa razón es que se cumpla su voluntad: “Nadie viene al Padre sino por mí” Juan 14: 6. Todos los que tienen fé en Cristo podrán gozar de la eternidad bajo el manto eterno de Dios, que es el regalo que todos deberíamos desear. Cómo comprobamos que la fé nos fue dada para amar a Cristo? Busquemos el libro de Hebreos:

puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fé, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios” Hebreos 12: 2

La fé fue puesta entonces en nosotros por Dios, para que creamos en Cristo, a quién Él designó desde antes de la fundación del mundo, para que muriera por nuestros pecados:

sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación, ya destinado desde antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los postreros tiempos por amor de vosotros” 1 Pedro 1: 19-20

Cuál es el resultado de esa fé? Para ir haciendo las cosas más sencillas veamos la idea más compacta: Dios nos da fé, para cumplir con el plan que ha establecido para la salvación de nosotros los pecadores, debido a que no tenemos el poder de buscarle, con el fin de que creamos en su Hijo Jesús, a quién puso como sacrificio desde antes de la fundación del mundo, en lugar nuestro. Teniendo esto claro, podemos entrar a responder la última pregunta.Qué ocurre cuando tenemos fé en Cristo? La Biblia nos dice que todos aquellos que tienen fé y por ello, confiesan que Cristo es el Señor, tendrán vida eterna. Porqué? Debido a que sus pecados han sido lavados. Para decirlo en palabras más elegantes: Han sido justificados. Ahora vamos a comentar rápidamente la doctrina de la justificación. Se puede resumir con lo que dice en Colosenses:

Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz, y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.” Colosenses 2: 13-15


Quiero hacer mención primero al versículo 15, que cumple la profecía hecha en Génesis 3: 15, al cual en teología le llaman el protoevangelio ó el “primer evangelio” ya que expone la forma en que Cristo iba a derrotar al diablo, es decir, en la cruz. Pero no quiero ahondar en este tema ahora. Qué significa entonces haber sido justificados? Quiere decir que Cristo vino al mundo para morir por aquellos que iban a tener fé, y borrar todos los pecados que tenían, haciéndolos una nuevas criaturas. Esto debido a que Dios es JUSTO y debe castigar el pecado. Por ello Cristo absorbió la ira de Dios, que estaba puesta sobre nosotros, y murió en nuestro lugar, para que fueramos hecho hijos de Dios.

a quien Dios puso como propiciación por medio de la fé en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados, con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a in de que Él sea el justo, y el que justifica al que es de la fé de Jesús.” Romanos 3: 25-26pues todos sois hijos de Dios por la fé en Cristo Jesús” Gálatas 3: 26

Con esta entrada quise tocar un poco el tema de la fé, para poder comprender las próximas entradas, ya que veremos cómo se dio la salvación de los patriarcas y de muchas personas en el Antiguo Testamento.

Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fé sin las obras de la ley” Romanos 3: 28







El Salón de la Fé: Introducción

21 05 2007

Qué es la fé? Muchos de nosotros decimos tener fé en algo y muchas veces no sabemos ni como definir y mucho menos explicar a otras personas lo que hay en nosotros. La definición de fé es confianza. Pero me gusta más la definición que nos da Dios a través de la mano de Pablo:

Es, pues, la fé la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se vé.” Hebreos 11: 1

Ese es el tema que vamos a seguir or algunas semanas en esta nueva serie. Vamos a tomar como referencia el capítulo 11 de Hebreos, que entre los teólogos es denominado el Salón de la Fé, en alegoría al Salón de la Fama. Es tan importante ese capítulo, que veremos cosas interesantísimas con respecto a la manera de trabajar de Dios, su gracia y su misericordia. Analizaremos la vida de hombres como Abel, Enoc, Noé, Abraham, Moisés, Gedeón, Sansón y además mujeres como Sara y Rahab. Pero no nos detendremos ahí, sino que analizaremos la vida de personajes como Ruth y Daniel, que se encuentran en otros libros de la Biblia. Creo que esta nueva serie nos traerá muchas bendiciones para nuestra vida en Cristo, afianzandonos a la esperanza que fue puesta en nosotros por Dios mismo. Amén.